Hay zonas en todo el mundo que por desgracia están muy habituadas a recibir diversos ataques terroristas a lo largo del año. Especialmente en las zonas de oriente es donde se encuentran las principales células terroristas, y estas acaban con sus atentados con la vida de miles de personas a lo largo del año. El último ha tenido lugar esta noche del sábado en la ciudad de Estámbul.

El final de un partido, el final de 38 vidas

Durante la noche del sábado se estaba celebrando en las inmediaciones del estadio del club de fútbol Besiktas un partido contra el Bursaspor, ante lo que los aficionados estaban muy eufóricos. Todo parecía ir normal. Los polícias vigilaban que no pasase nada fuera de lo normal dentro o fuera del estadio. Con la finalización de este, como siempre los aficionados abandonaban el estadio con total tranquilidad para volver a sus casas. Lo que ninguno de ellos esperaba es lo que pasaría poco después.

Al menos 38 muertos en el atentado de Estambul

Un conductor kamikaze en un coche bomba se lanzó sobre el grupo de policías que estaba vigilando el estadio y detonó el coche, provocando una fuerte explosión, aunque según han informado desde el Gobierno hubo una segunda explosión. Esta explosión dejó tras de si un total de 38 víctimas, de momento, entre las que se encuentran 8 civiles y 30 policías. Además, 155 personas resultaron heridas, y 14 de ellas están ahora mismo ingresas en la unidad de cuidados intensivos del hospital en un estado muy grave y podrían no sobrevivir al domingo.

El presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, fue informado de inmediato tras ser el atentado e inmediatamente dio sus condolencias a los familiares de las víctimas. Aunque todavía no existe ningún grupo terrorista que haya revindicado el ataque, todos creen que ha podido ser obra de la PKK, una de las principales células terroritas de Estámbul, aunque también podría haber sido obra del Daesh o el FETO.

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