El sueño de muchas empresas de poder reducir sus costes de reparto sustituyendo a personas por drones parece que todavía se tomará su tiempo en España, puesto que las cosas van a estar bastante complicadas en este país.

Ya hay lugares que lo permiten, pero en España está más complicado

Aunque ya hay algunas zonas como el sur de Francia donde se permiten hacer entregas de correo con drones, o las que ha podido realizar Amazon y DHL, o incluso Google, en países como Nueva Zelanda y Reino Unido, la cosa en la Península Ibérica va a ser mucho más complicada.

La tecnología de los drones tiene mucho camino que recorrer todavía. No se trata solo de hacer más grande el dron, de mejorar las cámaras que están incorporadas a este o de que puedan ser más fiables o no que una persona.

En España usar los drones de reparto está muy lejos de ser una realidad

El primer problema está en la cantidad de peso que estos aparatos pueden levantar, siendo tan solo capaces de llevar un kilogramo de peso mientras están viajando, en muy pocos casos pueden llegar a los dos kilos. Esto delimita mucho el tipo de mercancía que se puede entregar. Además, de que las entregas se reducen a menos de 10 kilómetros, algo que no es aceptable en ciudades que pueden alcanzar los 300 kilómetros de área como es el caso de Madrid o Barcelona.

Y luego está el principal problema de estos aparatos, y es que la mayoría de la población española, hasta un 66,5%, viven en edificios de viviendas, por encima de la media europea que es tan solo del 40%. Estos drones solo podrían utilizarse en campo abierto, ya que sería imposible realizar entregas en bloques de edificios en los que habría que controlar al dron desde la distancia para que pudiera entrar por la ventana.

El sueño de muchos de usar esta tecnología para la mensajería aún está muy lejos de hacerse realidad, y por lo menos habrá que esperar una década a que se cumpla.

Dejar respuesta